Eventos con personalidad. Y sin límites.

¿Tenéis algo que celebrar? Nosotros tenemos el lugar.

A solo 15 minutos de Girona y 1 hora y 15 minutos de Barcelona, Mas Margot está lo suficientemente cerca para llegar sin complicaciones… y lo suficientemente lejos para que el único ruido de fondo sean las risas de vuestros invitados, la música y el splash de los chapuzones en la piscina.

La finca se encuentra en plena naturaleza, rodeada por un jardín privado de más de 2 hectáreas completamente vallado. Un escenario donde todo puede pasar: bodas, cumpleaños, aniversarios, retiros, eventos de empresa, presentaciones o, simplemente, una excusa perfecta para reunir a vuestra gente favorita.

¿Lo mejor? Aquí no hay complicaciones. No hay problemas de ruido, no falta aparcamiento, el espacio nunca se queda pequeño y, sobre todo, no os obligamos a trabajar con ningún catering ni proveedor en concreto. Vosotros decidís cómo queréis celebrar vuestro evento. Nosotros ponemos el escenario.

Mesa preparada
Boda

Para bodas y celebraciones de hasta 75 invitados

También podéis confiar en nuestro catering propio, dirigido por nuestro chef Federico, con una propuesta fresca, creativa y elaborada con productos ecológicos y de kilómetro cero. Si elegís esta opción, estaremos encantados de ayudaros también con la coordinación del gran día, ofreciéndoos un servicio de wedding planning para que solo tengáis que preocuparos de disfrutar.

¿Vuestra celebración es más grande? Sin problema. Trabajamos con caterings externos de confianza y estaremos encantados de recomendaros diferentes opciones o coordinar con el proveedor que elijáis.

Y si todavía tenéis dudas…

Dejemos que hablen quienes ya lo han vivido:

"El cocinero, un crack."

"Michèle y Julio fueron increíblemente proactivos y nos hicieron sentir como en casa."

"Las habitaciones son espectaculares."

"Nuestros invitados quedaron maravillados."

Al final, un evento no se recuerda por el horario o por el protocolo.

Se recuerda por las emociones, por los pequeños momentos... y por ese lugar del que nadie quería marcharse.